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Las nuevas profesionales somos de una generación relativamente reciente, la cual tiene un orden de expectativas bastante disímil con respecto a generaciones pasadas. Tales preferencias o expectativas, también se dan en el campo laboral. Así, nosotras, como pujantes miembros de esta nueva generación de profesionales, una vez finalizamos nuestra carrera profesional, técnica o tecnológica, buscamos ubicarnos en un entorno laboral que nos ofrezca posibilidades para desarrollarnos, crecer y volcar nuestro conocimiento y profesionalismo. Por otra parte, nuestra generación es indudablemente más activa e inquieta que las generaciones del pasado. El quedarnos quietas implica una enorme carga de aburrimiento que en ocasiones se vuelve insostenible, por lo que las expectativas de nosotras respecto al mundo laboral también están permeadas por una gran dosis de actividad laboral y constante aprendizaje. El hecho de estar en un entorno profesional que nos abre las puertas del conocimiento incesante, aprovechando los avances tecnológicos propios de estas épocas, nos permite sentir que vamos por el camino correcto del crecimiento personal y profesional que tanto añoramos desde las aulas de clase. Las dejamos al contacto de las expectativas más representativas de nosotras, las profesionales de hoy. 

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Deseo de encontrar un trabajo 

Si bien es cierto que los jóvenes de hoy seremos los profesionales del mañana, el mundo laboral ha tendido a cerrar oportunidades a los nuevos profesionales, exigiendo mayor experiencia de la que nos es posible adquirir en nuestro periodo de aprendizaje desde las aulas de clase. Ahora, ¿qué puede suceder para nosotras, las nuevas profesionales de esta nueva generación que buscamos comernos al mundo, considerando que aun vivimos en un entorno bastante desigual en cuanto a los beneficios y privilegios por condiciones de género? En efecto, nos encontramos frente a un mundo laboral bastante difícil, selectivo y competitivo, pero la ventaja es que no estamos solas, nuestros deseos por salir adelante y encontrar ese primer trabajo que nos abrirá las puertas para nuevas expectativas, es mas fuerte que cualquier obstáculo que se nos pueda cruzar en nuestro camino. No hay duda de que las mujeres de hoy somos más liberales, independientes y con más energía para comernos el mundo, y en ese orden de ideas, las profesionales de esta época tenemos el carácter para pasar de las aulas de clase a los trabajos que queremos o que necesitamos para seguir soñando. 

Ganas de explorar 

Para nosotras explorar es una fórmula que implica elementos como soñar, equivocarnos, corregir y seguir soñando. Las nuevas profesionales no solo tenemos el carácter para encontrar ese primer trabajo, también somos arriesgadas para seguir explorando y buscar ese mejor camino que satisface más nuestras expectativas. No tenemos miedo de concluir con una etapa y disponernos a vivir una nueva. Vemos cada momento de nuestra vida laboral como una oportunidad para seguir creciendo como profesionales y como mujeres. Cuando se nos apaga esa chispa, tardamos muy poco en volverla a encender, pues siempre esta en nuestra mente el deseo de alcanzar el éxito.  

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Calidad de vida 

Para nosotras el tiempo es de vital importancia, por ende, buscamos lograr un equilibrio entre nuestro proceso de crecimiento profesional con el tiempo que debemos dedicar para crecer como mujeres, que dicho de otra forma significa el tiempo que necesitamos para tener una mejor calidad de vida. Sabemos bien que ser mujer no es tarea fácil y mucho menos si somos mujeres profesionales, por ende, la calidad de vida de nosotras está directamente relacionada con el porcentaje de tiempo que nos dedicamos a nosotras mismas, pues al ser mujeres somos bastante entregadas a nuestras familias y a nuestras labores que a veces olvidamos que somos lo más importante de nosotras. 

Jefes amables y rectos 

No hay nada más difícil para nosotras que tener que soportar extensas jornadas laborales en un entorno casi hostil y poco favorable para nuestro crecimiento personal. Por lo que contar con jefes amables y correctos es un alivio para nosotras, pues en entornos como éstos podemos explotar nuestros potenciales y sobresalir de mejor manera haciendo nuestras funciones correspondientes. 

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Un buen sueldo

La conformidad no es algo que nos caracteriza a nosotras las profesionales de las nuevas generaciones. Desde que estamos en el periodo de estudio añoramos con ese primer trabajo y con ese primer sueldo, pero nunca dejamos de pensar que queremos que ese primer sueldo tenga la suficiente solidez para cumplir nuestras expectativas primarias. Sabemos bien que merecemos un sueldo que nos permita adquirir la calidad de vida que nos equilibre nuestras vidas, pero también sabemos que el camino para ese buen salario puede ser, en ocasiones, más largo para algunas. He ahí la clave de nosotras, las nuevas profesionales, pues si la conformidad no es propia de nosotras, la perseverancia sí nos define. 

Experiencias laborales positivas 

Nuestras expectativas están coloreadas con positivismo. Entornos negativos caracterizados por experiencias negativas no son los espacios ideales para nuestro crecimiento profesional, espiritual y personal. Somos mujeres y somos más sensibles a ese tipo de escenarios, pero también somos mas inteligentes y sabemos que las experiencias positivas nos permiten adquirir una gran ventaja respecto al desempeño laboral.  

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Experiencias culturales 

Nuestras expectativas profesionales no concluyen con un trabajo, un entorno laboral positivo, un buen sueldo, jefes amables y un buen nivel de vida. No somos personas rutinarias, somos activas y nos trazamos nuevas metas a medida que consideramos que hemos satisfecho las pasadas. Por ende un camino casi que obligado para nosotras como las nuevas profesionales, es esa apertura hacia el mundo, ese intercambio cultural, esa experiencia de vivir en otro lugar del planeta, ese deseo de construir una vida más cosmopolita. No pertenecemos a un lugar, pertenecemos a varios e incluso al mundo entero, pues nuestro motor son nuestros sueños que van más allá de las fronteras de un país. 

Dominar varios idiomas

Conscientes de que estamos en un mundo laboral más competitivo, sabemos bien que para poder mantenernos activas en éste debemos adquirir más y más capacidades y habilidades, como por ejemplo uno o varios idiomas. No solo estamos en un mundo más competitivo, sino que tenemos una visión más cosmopolita, por lo que tener la habilidad de comunicarnos en distintos lugares del mundo, es una herramienta que compone un elemento importante de nuestras expectativas.